Entrevista a Derwin Pérez: Campeón de España de Paintball 2021
- 01.01.1970
Nos complace compartir esta entrevista con Derwin Pérez, conocido en el mundo del paintball como “Galactor”. Con 24 años de experiencia en este deporte, Derwin se ha destacado por su constancia, su visión táctica y una pasión que no entiende de edades. Originario de Venezuela y nacionalizado español, en España es conocido como “el abuelo del Paintball” por ser, en muchos torneos, uno de los competidores de mayor edad.
En esta conversación (realizada en 2021), Derwin repasa su recorrido desde los inicios hasta proclamarse campeón de España en 2021 a los 55 años. Hablamos de entrenamiento, estrategia, roles dentro del juego, reglas de competición y también de lo que lo mueve a seguir compitiendo. Si te interesa el paintball como actividad para disfrutar en grupo o te pica la curiosidad por su lado competitivo, aquí tienes una visión muy directa y personal.
¿Quién es Derwin Pérez (Galactor)?
¿Cuáles son los diferentes tipos de jugadores y roles en el campo?
Derwin: En competición, esencialmente hay tres tipos de jugadores. Los de la línea de atrás son los encargados de proteger a los que están más adelante. Dan cobertura, ayudan en el avance y se encargan de la comunicación: informan sobre la ubicación del equipo contrario, cómo eliminarlos, cuántos jugadores quedan y cuántos somos. Estos jugadores suelen moverse bastante para mantener posiciones ventajosas.
Luego están los que avanzan, divididos en dos categorías: el jugador del lado de la serpiente, que se mueve entre parapetos muy pequeños y bajos, y debe ser ágil, rápido y cubrirse muy bien; y los jugadores de dorito, en el otro extremo del campo, donde los parapetos son un poco más “cómodos” para moverse, pero igualmente requieren agilidad y buena cobertura. Así que tenemos tres roles: retaguardia, serpiente y dorito.
Personalmente, soy un jugador de dorito, pero con los años he pasado a jugar más en la línea de atrás. Hace diez años jugaba en serpiente, pero con el tiempo me resultaba más difícil mantener esa agilidad. Me moví a dorito y, desde hace cinco años, juego más en retaguardia, dando comunicación y cobertura. Aunque disfruto más dorito, controlar el medio del campo desde atrás se me da bastante bien.
El campo de competición es similar en tamaño a un campo de fútbol 7, con cerca de 40 parapetos de medidas reglamentarias. Últimamente, en la parte central, están colocando parapetos muy grandes, lo que facilita ocupar posiciones centrales. Recientemente jugamos en Madrid y el diseño con esos parapetos fue espectacular. Me metí en esa zona y causé un gran impacto. Aunque disfruto moviéndome por el centro, a veces tengo que quedarme atrás para ayudar. Mi objetivo principal es cubrir a los que avanzan y darles la información necesaria para progresar y eliminar al contrario. Siempre que tengo oportunidad, me meto por el medio y hago de las mías, algo que me caracteriza.
¿Qué estrategia sigues para preparar las competiciones?
Derwin: Normalmente, una semana antes del torneo recibimos la disposición de los parapetos en el campo. Con mi equipo, preparamos una estrategia basada en esa información. Estos campos suelen haberse usado en otras competiciones, así que podemos ver vídeos y analizar cómo se juegan, por dónde entran los jugadores, etc. Con eso planificamos.
Al llegar al campo, evaluamos ángulos de tiro y rutas de movimiento, y preparamos tres estrategias: una básica y segura, una más agresiva y otra defensiva. Establecemos quién disparará a qué zona y cómo responder a los movimientos del rival. También asignamos roles: quién cubre a quién y quién avanza. Es un proceso complejo, como una partida de ajedrez, moviendo piezas según lo que haga el contrario.
Una de mis fortalezas es tener buena visión del campo. Cuando empieza la partida, puedo ver lo que hacen mis compañeros y anticipar movimientos del rival. Observar dónde disparan y por dónde avanzan me permite ayudar a atacar mejor y decidir en el momento.
¿Para comunicaros, lleváis micrófono o algún otro dispositivo?
Derwin: No. Está prohibido usar dispositivos de comunicación durante el juego. Hay un reglamento muy detallado con todo lo que no se puede hacer, y árbitros que supervisan que se cumplan las reglas y que nadie juegue con manchas de pintura.
Si me dan un impacto y lo veo, debo salir del campo. Si no lo hago y el árbitro detecta la mancha, me sacarán a mí y a un compañero. Si me golpean en la espalda y siento el impacto, debo detenerme y pedir revisión. Si sigo jugando, el árbitro me sacará a mí y a otro jugador. Si intento ocultar la mancha, las sanciones son más severas, llegando a sacar a tres jugadores del equipo.
¿Cuánto dura un torneo? ¿Los partidos son seguidos o existen descansos?
Derwin: Existen dos tipos de competiciones. En la normal, más tranquila, hay 10 equipos y juegas contra los otros 9 en partidas de 5 minutos. Eso da tiempo para entrar, jugar, salir, descansar unos 20 minutos y volver a jugar.
En cambio, el paintball exbolt es más rápido y dinámico. Hay dos casetas con dos mesas en cada lado del campo. Cuatro equipos juegan a la vez: dos se enfrentan mientras los otros dos se preparan. Las partidas duran 10 minutos y pueden incluir hasta 8 o 9 puntos. Es muy dinámico y estresante porque, cuando terminan esos 10 minutos, tienes solo 40 segundos para regresar a base y empezar de nuevo. La adrenalina es increíble: tienes que estar pendiente de todo y con los sentidos al 100%.
¿El objetivo es marcar a todos y fuera?
Derwin: Normalmente se juega 5 contra 5 y el objetivo es eliminar a los cinco jugadores del equipo contrario o tocar el botón de su base. Si tocas el botón, ganas el punto incluso si quedan jugadores vivos del otro equipo. Aun así, suele ser más fácil ganar por eliminación, porque un solo jugador defendiendo el botón podría eliminarte antes de llegar.
¿Puede darse un impacto sin que el jugador apenas lo note? ¿Qué sucede en estos casos?
Derwin: Sí, es posible. Llevamos una bolsa en la espalda llamada portapods, donde guardamos tubos con bolas. Si te golpean ahí, puedes no sentirlo. Lo mismo si te dan en la marcadora, el cargador o la botella de aire. Si no te das cuenta y sigues jugando, el árbitro te sacará a ti y a otro compañero. Es para evitar que el rival pierda la ventaja por un jugador que debería estar eliminado.
¿A cuántos jugadores has eliminado en una misma ronda?
Derwin: Tengo vídeos donde elimino a los cinco jugadores del equipo contrario yo solo. Juego con una cámara en el cañón para grabar y mostrar el impacto que puedo tener. Disfruto revisando esos vídeos cuando regreso a casa, con calma.
¿Invitas a las personas de tu entorno a participar en la competición?
Derwin: Sí. He motivado a muchos amigos venezolanos que han venido a España huyendo de la crisis. Muchos me han escrito, especialmente a quienes entrené hace años. Se han entusiasmado tanto con las clases que han comprado equipo, formado equipos y motivado a otros. Muchos me han pedido que los vuelva a entrenar. Estos esfuerzos han contribuido al crecimiento del paintball, especialmente en España.
Desde la crisis de 2009, el paintball estuvo en declive porque es un deporte caro y muchos jugadores, equipos, tiendas y campos desaparecieron. Pero en los últimos cuatro años ha habido un resurgimiento. La Liga Española, que solía tener menos de 9 equipos, ahora cuenta con hasta 13. Es una señal positiva. Participan equipos de Palencia, Barcelona, Málaga o Córdoba, y eso es importante para el crecimiento del deporte.
¿Existen iniciativas que fomenten el paintball actualmente?
Derwin: Sí. Una destacable es Chiclana Paintball, un proyecto con más de 30 jugadores. En la última jornada de la Liga Andaluza en Estepona participaron cinco equipos, algo nunca visto en España. Javi, que dirige Chiclana Paintball, está haciendo un trabajo increíble: tiene un campo pequeño pero está enseñando a mucha gente, ayudándoles a conseguir material más barato y preparándolos para competir. Incluso hay niños de 10 años aprendiendo, que seguro veremos compitiendo en unos años.
Preguntas personales
¿Quién te enseñó a jugar? ¿Cuáles fueron tus inicios en Venezuela?
¿Quién te enseñó a jugar? ¿Cuáles fueron tus inicios en Venezuela?
Derwin: Aprendí viendo a otros jugadores. Jugaba de forma recreativa: sabía disparar y poco más. Cuando empecé a ver competiciones, por el año 97, me fijé mucho en un jugador llamado José Luis Albites. Me gustaba cómo jugaba, cómo comunicaba y cómo se movía, y lo copié todo, porque no había vídeos y no sabía de dónde sacar información. Era muy completo y con mucho criterio. Me copié todo. Incluso tengo una foto jugando con la marcadora cogida como la cogía él. Con el tiempo empecé a mejorar la técnica a mi manera, pero al principio aprendí todo de él.
¿Desde niño ya dabas señales de ser un futuro jugador de paintball?
Derwin: De pequeño no sabía nada de “pistolitas”. Lo único que jugaba con mis amigos era a vaqueros e indios. Llegué tarde al paintball, con 25 años. Mi hijo, por ejemplo, empezó a jugar a paintball a los 8 y a esa edad ya jugó su primer torneo. Ha tenido la pintura en las venas desde pequeño.
Yo llegué tarde y he tenido que hacer mucho deporte “fuerte” para mantenerme en el campo. Una de las cosas más increíbles que me ha pasado fue jugar un torneo con mis dos hijos: los tres en el mismo equipo, en un 3 contra 3 en Madrid, y también lo ganamos. Estar los tres en la base de salida, escuchar la cuenta atrás de 10 segundos, darme la vuelta y ver a mi hija y a mi hijo… fue espectacular.
Cuando estás en el terreno de juego, ¿qué sientes? ¿qué te motiva?
Derwin: Es increíble levantarse un domingo por la mañana y salir a jugar. La sensación es indescriptible y, aunque suene un poco loco, no hay nada que se compare con la adrenalina que produce el paintball. Los domingos, especialmente en finales, termino agotado.
El calor de Madrid y todas las partidas me tenían reventado. Hablaba con mis compañeros esperando para salir, diciéndoles que estaba en reserva, que no podía más. Pero cuando dan la señal de salida, una fuerza inesperada me impulsa a seguir corriendo, intentando ganar la partida. Al final quedamos en segundo lugar, pero el subidón fue impresionante.
Cuando algo te apasiona, encuentras fuerzas que ni sabías que tenías. Esa energía te permite continuar y superar límites.
¿En algún momento has pensado en dejarlo?
Derwin: Sí, varias veces por los costos. Mantenerse y competir es caro. Es la principal dificultad, pero mientras pueda seguir corriendo, seguiré jugando.
¿Aparte del paintball practicas algún otro deporte?
Derwin: Claro, tengo que hacer mucho ejercicio para mantenerme en forma. Corro 2 o 3 veces por semana entre 5 y 8 kilómetros, a veces en plano y otras en montaña. Necesito estar en mejor forma que otros jugadores porque, a mis 55 años, el cansancio se nota más. Me lesiono con más frecuencia, así que tengo que estar más fuerte que un joven de 20 o 25. También tengo que comer sano, hacer más ejercicio, beber mucha agua e hidratarme bien durante los torneos. Necesito cuidarme más para rendir al máximo.
Anécdotas y curiosidades
¿Alguna anécdota que recuerdes en especial?
Derwin: Los viajes de paintball son muy divertidos. Cuando viajamos lejos, como a Portugal, solemos alquilar una furgoneta para 9 personas e ir todo el equipo junto. Las risas y las conversaciones sobre paintball durante el viaje son memorables. No tengo una anécdota concreta ahora mismo, pero los momentos compartidos en esos viajes valen cada segundo.
¿Qué es el “Strippaintball”?
Derwin: Cuando termina un torneo, suelo animar a la gente a jugar Stripaintball. Jugamos muchos contra muchos y la única regla es salir cuando te duela. Yo suelo ponerme cartones en las piernas porque soy de los últimos que queda en el campo; si me va a doler, que duela, pero yo me quedo hasta el final. No importa el equipo ni quién te golpea. El último que hicimos fue en la Liga Andaluza en Sevilla. Hice un directo y, con la máscara llena de pintura, me preguntaba si me había roto por un lado o por otro. Fue bestial: tenía como 60 moratones de ese domingo.
Muchas gracias, Derwin, por compartir tu tiempo y experiencia con nosotros en esta entrevista. Desde Everent queremos agradecerte tu dedicación y pasión por el paintball y desearte muchos éxitos. Fue un placer conocerte en la primera jornada de la EXPL (Liga Española de Paintball) y agradecerte por recibirnos tan cálidamente. ¡Esperamos reencontrarnos pronto en futuros eventos y competiciones!